Revista El Observador...Los que trabajan menos que el fotografo del BOE

Si observamos la periocidad de las noticias que publica El Observador, podemos apreciar que apenas publican noticias una vez a la semana.

 

Otro rasgo que refleja su organización, periocidad y constancia como el medio de comunicación serio que intentan ser.

Revista El Observador. Relevancia sobre todas las cosas

Gracias a esta noticia, podré dormir esta noche.

http://revistaelobservador.blogdiario.com/img/denuncia.gif

Revista El Observador. Un poco de ortografía, por favor.

http://revistaelobservador.blogdiario.com/img/observador.gif 

 Sres. de la Real Academia de la Lengua Española, incluyan el nuevo vocablo que los redactores de la Revista El Observador se acaban de inventar:

 

Llamativativas: ¿dicese de aquel hecho que es muy llamativo?...

 

Definitivamente los trabajadores de dicho medio responden al nombre de la revista...sobre todo...OBSERVADORES...

Revista El Observador ... cerrado por vacaciones

Cerrado en agosto

 

La profesionalidad de la Revista el Observador se palpa en su abandono al trabajo durante el mes de agosto. Ello demuestra su compromiso con el deber, la noticia y su repercusión mediática. ¿Qué tipo de medio de comunicación se puede permitir abandonar las actualidad informativa durante un mes completo?

Está claro....La revista el observador.

La Revista el Observador : impartiendo clases de vocabulario

es un mentiroso

echar mierda que algo queda

Coño!,

de esa estupidez de la manía

no hizo ni puto caso

del alcalde Paco de la Torre.

presi de la Diputa de Málaga

los santos cojones

 

Esta serie de frases, insultos y palabrotas son una pequeña muestra de lo que incluye, nada más y nada menos que el director de la Revista el Observador en uno de sus artículos de opinión. La educación, respeto y  objetividad son características que brillan en estos artículos por su ausencia.

No guarda las formas ya sea con personas de a pie, trabajadores normales de cualquier empresa o con el mismo Alcalde de Málaga, al cual se refiere como “Paco”, y para que no se diga que no tienen un vocabulario extenso hay insultos y palabrotas en todos los niveles, desde un inocente “mentiroso” hasta llegar a la expresión “santos cojones” o “puto caso”.

La verdad es que, como ellos mismos dicen en la revista, hay medios de comunicación que les están refiriendo como fuentes de (des)-información, y como ustedes mismos pueden observar, no es para menos, con tales expresiones se refleja la profesionalidad y objetividad que caracteriza a la revista el observador, características que se derivan a los medios que han tomado alguna información de esta revista.

Revista el Observador: fuente de desinformación

Según la propia revista (modestia aparte), la revista el observador está sirviendo de fuente de información para algunos medios de comunicación. Esto además de ser indiferente para la población, hace que merme aún más la popularidad de esta revista, y ni que decir de esos medios que están tomando como referencia la información que este “medio de comunicación”  publica.

 

El próximo pensamiento es, ¿qué medio de comunicación puede tomar información de esta revista? Respuesta: Uno que carece de fuentes, carece de financiación y carece de ética y profesionalidad, características que también posee la revista el observador, como era ese dicho...dime con quien andas... bromas aparte, poco hay que decir de lo que la revista el observador escribe y menos de esos medios que están tomando información de ella...

 

Próximo capítulo: si 240 visitas al día bate records en la revista el Observador... cuántas visitas tendrá normalmente la Revista?

Revista el observador: Mentiras, calumnias y vulgaridades

Lo que debería se periodismo de calidad.

Extracto sacado de la página web de saladeprensa.org

"Cada día, los periodistas y los medios de información tomamos decisiones que constituyen serios desafíos morales. La elección de un título, el balance entre dos versiones contradictorias de una noticia, la reserva de identidad de una fuente controversial, el tratamiento informativo de personajes afectos a quien comunica. En todos estos casos hay una constante: el delicado equilibrio entre lo deontológicamente aceptable y lo que conviene a los intereses particulares de la dupla periodista-empresa informativa.
Sin querer pontificar sobre una inmaculada moralidad mediática y profesional, es preciso advertir que el reto mayor de la función informativa contemporánea se deriva de sus múltiples implicaciones éticas. Es fácil convencerse de esto si se considera la tensión que produce el rechazo a la regulación estatal de la prensa y de la labor periodística. Cuando se contesta sonoramente con un firme "no" a las tentativas de control legal por parte de los poderes públicos, hay que estar listos para proponer alguna alternativa de ponderación de las conductas de periodistas y medios, con frecuencia acusados, como somos, de graves excesos y de cultivar cierta impunidad comunicacional."

Señores, les presento una revista que no cumple nada de lo previamente redactado, si quieren leer vulgaridades, mentiras, calumnias y demás lean la Revista El Observador. No les defraudará.

Revista el Observador: periodismo de calidad o de sandeces?

La revista el observador se presenta ante los ciudadanos como un medio independiente que distribuye sus noticias sin ningún tipo de interés, ni comercial ni personal.

 

Un medio que no se deja vender a través de publicidad u otro tipo de acuerdo ante ninguna empresa o asociación.

Pero si vemos su historial y su repertorio de noticias, vemos que sus noticias son representaciones de un circo de disputas personales en las que no cabe ni la ética, ni la razón ni la objetividad. Se ceban de noticias que no tienen ningún valor informativo, rellenan sus páginas y espacios con relatos que a la ciudadanía española no les repercute y que no representan los intereses de ningún otro público que el de los mismos directivos del observador.

 

Empresas que están levantando la economía española ven como sus acciones son criticadas sin ningún tipo de fundamento por esta revista ya que, a sus directivos se les ha antojado desprestigiar la fama de estas empresas, y usan lo que ellos llaman periodismo para beneficios personales. Personalmente, creo que las noticias que se muestran en “Aquí hay tomate” y programas semejantes gozan de más prestigio que lo reflejado en este medio, si es que se puede llamar medio de comunicación.

 

El periodismo se basa en la objetividad de las noticias, una de las funciones del periodista profesional es contrastar aquella noticia que le llega a sus manos y comprobar su veracidad y tras comprobar por diferentes fuentes lo verdadero y falso de dicha noticia, redactar una noticia que informe a los ciudadanos de lo que ocurre en el mundo. Si leemos noticias, artículos y opiniones que se publican en la revista el observador podremos observar que éstas se basan en disputas personales cuyo origen desconozco pero que ni provocan interés en ningún otro público que no sea el interno de la revista.  El periodismo de calidad debería de estar basado en la ética, la objetividad y sobre todo en ofrecer a los ciudadanos la versión de la realidad que más se aproxime a ella.

 

Creo que los ciudadanos no se merecen ser manipulados de esta manera por un medio cuya “reputación”, si es que la tiene, se basa en mentiras y desprestigios.  

Acerca de revistaelobservador

Este es el sistema de noticias de la web de Acerca de revistaelobservador.

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